RESEÑA TEKKEN 3: Se abre un mundo a las consolas hogareñas.

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Octubre 17, 2018

Corría por allí el año 2005, previamente el sueño de todo niño de contar con su consola de PlayStation 1, era incontable en el barrio donde crecí, y para esa navidad, afortunadamente nuestro hogar no fue la excepción, dicha consola, venia acompañada de tres juegos que recuerdo con mucha precisión, entre ellas, estaban Crash bash, Rayman 2 y Tekken 3.

De este último es del cual quiero hablar en esta reseña, ya que es un videojuego muy significativo para nuestra familia, inolvidables peleas con mi hermano menor, ante la eventual ausencia de un joystick, y luego el cooperar en una misma versión del videojuego pero en la consola play station 3, me hacen amar mucho este juego.

Esta sencilla portada nos hacía sentir escalofríos

Tekken nos cuenta la historia del clan Mishima. Heihachi un viejo de chaqueta burdeo, aparentemente de mucha plata, era quien nos ponía todo el maldito torneo difícil, en su stage es inolvidable recibir ese “coscorrón” con corriente, que nos quitaba mucha barra de energía, mientras que se nos hacía muy difícil ocasionar daño alguno, es asi, que cada vez que encendiamos nuestro Playstation, allí estaba tekken esperando que lograramos vencer a cada uno de nuestros enemigos. Cada stage contaba con una mística increíble, es así que King por ejemplo, el luchador, nos esperaba en su ring de lucha libre, jin en su dojo estilo japonés, o Paul en las mimas calles de un aparente New york, el juego cuenta con una calidad de luchadores, pero lo que más destaca a Tekken, es la versatilidad real, de cada uno de los estilos de los peleadores que aquí se presentaban, es así que al compararlo con otros juegos que conocía de las árcades de mi barrio, tales como the King of fighters, Street fighters o el mismísimo Mortal kombat, pero Tekken, no necesitaba de bolas de fuego o rayos lanzándose, si no que la combinación de botones simulaba lo más parecido a un encuentro de diferentes disciplinas , claro ejemplo de esto era ver chocar el estilo marcial de Law o Lei, contra la capoeira de Eddy.

Personajes que siempre estarán en el corazón.

Cuando al fin logramos pasar a cada uno de los peleadores, incluyendo a Heihachi, un nuevo oponente aparecía, y es que el final boss de este Tekken era representado por Ogre, un viejo “Dios Azteca”, que había sido despertado, si ya Heihachi era complicado, Ogre venía a darnos sus buenos putazos, y pataditas. Pero algo genial sucedía si lo derrotábamos, una cinemática, que para esos años, era digna del mejores efectos 3d ( que ahora si lo veo es una mierda nostálgica), nos mostraba como Ogre se fusionaba con el cuerpo ya abatido de Heihachi, trayendo a si al campo de batalla a un renovado Ogre, el cual era una especia de bestia quimera alada, la cual si nos podía lanzar ataques a distancia, como unas llamas de fuego, que si nos tocaban, realmente nos jodían, pero si aun así, lográbamos vencerlo, la recompensa seria fructífera, una nueva cinemática aparecería, mostrándonos algo poco de cada personaje, su historia y sus razones de por qué pelea. Y es que resulta que es así que nos enteramos que los Mishima, son algo así como los Luksic o los Piñeras, y sus empresas, están dejando la cagada en el mundo de Tekken, es así que personajes como Eddy, Nina o Ana se ven complicados al ser trabajadores de esta, por otra parte King solo busca a su antiguo amigo Armor King, mientras que otros solo participan por el dinero del torneo, como Law o Paul.

Heihachi vs Ogre

Es así que nos vamos enterando un poco más de la historia de Tekken, ya que cada peleador tiene su propio final. Cada vez que revelas un final nuevo, logras desbloquear a un nuevo contendiente, y es aquí, cuando todo se torna muy bizarro, de los peleadores clásicos, comienzan a llegar muy extraños personajes jugables, es así que a la lista de tus arte marcialistas, se suma un panda, un oso pardo, un robot llamado Jack y que aparentemente tiene sentimientos, Doctor Bosconovitchn un científico que … bueno es eso un viejo delgado de ya avanzada edad que pelea, como puede, pero pelea ( resulta que con las siguientes entregas de Tekken nos enteramos de la importancia del anciano este.) y los últimos dos personajes desbloqueables más wtf, resultan ser Mokujin, un tronco de antiguas leyendas japonesas que pueden imitar a otros luchadores, y Gon, un dinosaurio pequeño que pelea con pedos.

Sí… Eran pedos.

Si eso, eso es lo lindo que nos dejaba tekken, un juego serio de peleas que cambiaba el enfoque de estos, que poco a poco se iba transformando en una bizarrees de tamaño bíblico pero disfrutable.

También fue el primero en su saga en agregar mini juegos, y es asi que nacía Tekken Force, dentro del mismo Tekken 3, una especia de beat ´em up, donde masacrabas a unos peleadores sombras, esto garantizaba que una vez ya terminado el juego, siguieras divirtiéndote en tu casa.

Con Tekken Force teníamos dos juegos en uno.

Por esta razón, es que Tekken 3, será recordado por muchos como un gran videojuego… Sin lugar a duda, su historia y su forma de combate, lograron robarse el corazón de muchos.

Esa ha sido una de mis primeras reseñas, y agradezco de corazón la invitación de los chicos de Games chile

En la escala de pezuñitas. Tekken 3 tiene 8/10