La Reseñoña Animé – El Samurái Sin Nombre

Visita nuestro Instagram




Junio 9, 2018

El período Sengoku, también conocido como “periodo de los estados en guerra” en Japón, es conocido por su extensa guerra civil por los territorios y el control de Japón que duró 100 años y que al finalizar dio paso al período Edo. Se caracteriza por la utilización, dentro de la cultura popular japonesa, de la imagen del samurái, quienes para luchar y defenderse sólo se valían de la utilización de su espada, o katana, antes de la masificación de las armas de fuego. Este período ha sido bastante referenciado dentro de la misma cultura japonesa, dentro del cine, y si hablamos del cine de animación, una de las películas más populares basada en este período es Sword of the Stranger, también titulada “El Samurái sin nombre”.

Esta cinta fue estrenada en el año 2007, fue dirigida por Masahiro Andō y producida por el estudio BONES. Masahiro también es conocido por su participación en el animé Fullmetal Alchemist y películas de animé como Ghost in the Shell. El filme tubo una muy buena recepción por parte de la crítica y forma parte de la lista de las 20 mejores películas de animé de todos los tiempos.

La película situada en el período Sengoku nos presenta a un pequeño niño llamado Kotaro, acompañado de su perro Tobimaru, quienes huyen desesperadamente de un grupo de hombres. En su escape, Kotaro se topa con un misterioso ronin que lleva su espada atada a su funda. Sin intención alguna el misterioso ronin se ve involucrado en la persecución de Kotaro y decide salvarlo enfrentándose a sus captores, desde ahí, Kotaro y Tobimaru son acompañados por el diestro espadachín el cual no posee un nombre, por lo que es llamado Nanashi (Sin nombre).

Durante el viaje Nanashi se va enterando de lo ocurrido, un grupo de extranjeros chinos han venido a Japón en búsqueda del niño para poder llevar a cabo sus oscuros planes, y para ello forman una alianza con Lord Akaike, un señor feudal que a cambio de grandes cantidades de oro está dispuesto a alojar y ayudar al grupo extranjero de los Ming. En medio de todo esto, Nanashi cruza su camino con el comandante de los Ming, Luo-Lang, quien por diversión decide enfrentar a Nanashi desconociendo su habilidad con la espada, pero el enfrentamiento es interrumpido cuando Lou-Lang debe partir para llevar una inesperada noticia a su Lord Bai-Luan.

Nanashi, Kotaro y Tobimaru siguen su viaje a la provincia de Akaike, entre que va creciendo la confianza y relación entre ellos. Kotaro es un niño malhumorado, pero conforme avanza la película va desarrollando una imagen de hermano mayor por Nanashi, quien, a pesar de mostrarse indiferente de vez en cuando, también suele demostrar su preocupación por el niño y su perro con pequeños gestos.

Ya en la provincia de Akaike y con Kotaro a salvo, Nanashi se separa del niño para seguir su errante camino. Dentro del templo, Kotaro es traicionado por los monjes y es entregado a los Ming, quienes lo llevan a una enorme construcción para poder realizar un oscuro ritual. Nanashi quién se da cuenta de ello salé en la búsqueda de Kotaro, recorriendo todo el camino a pie junto a Tobimaru. Ya en el lugar es testigo de la inminente batalla entre el ejercito extranjero de los Ming, contra las fuerzas del Lord Akaike lideradas por el Shogun Itadori, quienes pretenden erradicar a los extranjeros y quedarse con el niño.

Después de la masacre y de haber liberado a Kotaro, Nanashi se encuentra nuevamente frente a frente con Luo-Lang, el cuál ve en Nanashi un digno adversario y está dispuesto a revelarse ante su Lord con tal de llevar a cabo el desenlace de esta batalla. Ambos espadachines se ven envueltos en un estruendoso duelo de espadas, dando gala de sus habilidades al más puro estilo de los samuráis, resultando en la esperada victoria del ronin sin nombre, quien finalmente toma rumbo desconocido junto a Kotaro y Tobimaru.

La película, cuya trama quizás no sea de lo más original, si destaca por su nivel de animación, su fluidez y la manera de retratar las batallas de manera épica. Además de su realismo en relación con el período que representa, y cómo es mostrada la realidad vivida en el Japón de ese entonces, lo cotidiano y lo difícil que era conseguir alimentos en una era de guerras, y por si fuera poco, el choque cultural entre los japoneses y los chinos. En cuanto al desarrollo de los personajes secundarios y antagonistas es donde el filme queda en debe, más allá del oscuro pasado de Nanashi, no se muestra ninguna historia o motivación de otros personajes que no sea superficial.

Otro punto a favor es la banda sonora compuesta por Naoki Satō, la que logra trasladar al espectador al antiguo Japón, y en las escenas de acción logra mantener la expectación y emoción con tambores de guerra dando aun más vida a la destacable animación.

Un filme imperdible para los fanáticos del animé y de los samuráis. Con una simpleza desde lo más humano, sin magias, sin demonios, ni espíritus, sólo la fuerza del valor y una espada en la mano. Una obra maestra de la animación japonesa que ya cumplió 10 años desde su estreno y que te mantendrá expectante durante sus 103 minutos de duración, ideal para ver en tu tiempo libre, sin nada que envidiarle a animés similares como Bleach o Rurouni Kenshin.

#LaReseñoña #RÑSamuraiSinNombre #SwordOfTheStranger #Nanashi #Kotaro #Tobimaru #LuoLang #Anime #Samurai #Japon